¿Tu silla tiene moho o está rígida tras el invierno? Descubre los secretos de Guarnicionería Los Nietos para limpiar...
Cómo limpiar monturas de caballos: guía de cuidados
Una montura artesana es una inversión para toda la vida, pero su durabilidad depende de un factor crítico: el mantenimiento. Muchos jinetes limitan los cuidados de montura a un simple paño húmedo, ignorando que el cuero es un material vivo que necesita respirar y nutrirse.
En Guarnicionería Los Nietos, tras tres generaciones en el taller, sabemos que saber como limpiar monturas de caballos no es solo cuestión de estética, es una cuestión de seguridad y respeto hacia el animal. Aquí tienes nuestra guía definitiva.
El diagnóstico previo: ¿Qué necesita tu silla realmente?
Antes de aplicar cualquier producto, observa el estado de la piel. El exceso de grasa puede ser tan dañino como la sequedad extrema.
¿Cuero seco o sucio? La prueba del tacto
- Cuero sucio: Presenta una capa grisácea o pegajosa (acumulación de sudor y polvo). Necesita limpieza profunda.
- Cuero seco: Al doblarlo ligeramente, aparecen pequeñas grietas o "escamas" y hace un sonido quebradizo. Necesita nutrición urgente.
- Moho: Manchas blanquecinas o verdes por humedad. Requiere desinfección antes de hidratar.
Paso 1: desmontar y preparar
Nunca limpies la silla armada. La suciedad más peligrosa es la que no se ve a simple vista.
Retirar cinchas, estribos y acciones: limpieza por piezas
Desmonta todos los componentes. Esto te permitirá llegar a los rincones donde el sudor del caballo se acumula y cristaliza, lo que acaba pudriendo las costuras del fuste y los faldones.
El cepillado previo: eliminando polvo y pelos incrustados
Usa un cepillo de cerdas suaves para eliminar el barro seco y el pelo. Es vital retirar estas partículas antes de aplicar jabón, de lo contrario, crearás una pasta abrasiva que rayará la flor del cuero. Puedes encontrar herramientas adecuadas en nuestra sección de cepillos y peines.

Paso 2: limpieza profunda con jaboncillo
El error número uno es usar demasiada agua. El agua hincha las fibras del cuero y, al secarse, las deja más rígidas que antes.
La técnica de la espuma seca: ¿Cómo limpiar sin empapar?
Aplica el jaboncillo de glicerina con una esponja casi seca. Frota en círculos hasta que salga una espuma blanca que atrape la suciedad. Luego, retira el exceso con un paño de algodón limpio. El objetivo es que el cuero quede limpio pero no húmedo.
Zonas críticas: el canal de los bastes y los faldones interiores
Presta especial atención al canal central de la silla (donde pasa la columna del caballo) y a la parte interna de los faldones. Son las zonas que reciben el calor directo y el salitre del sudor.
Paso 3: nutrición y cuidados de la montura
Una vez limpia y seca, es hora de devolverle la elasticidad. No todos los productos sirven para lo mismo.
Aceite vs. Bálsamo/Grasa: Cuándo usar cada uno
| Producto | Uso ideal | Frecuencia |
|---|---|---|
| Aceite (tipo Hydrophane) | Cueros muy secos, rígidos o sillas nuevas. | Muy ocasional (1 o 2 veces al año). |
| Grasa o Bálsamo | Mantenimiento regular, aporta brillo y capa protectora. | Mensual o según uso. |
El tiempo de absorción: ¿Por qué no debes montar inmediatamente?
Tras nutrir la silla, déjala reposar al menos 24 horas en un lugar ventilado y sin sol directo. Si montas inmediatamente, el aceite manchará tu pantalón y, lo que es peor, el polvo se pegará al cuero recién hidratado, creando una lija que dañará la piel.
Especial silla vaquera: ¿Cómo limpiar la zalea de borrego?
La zalea es la parte más delicada de la montura vaquera. Si se apelmaza, pierde su función amortiguadora.
Cardar y peinar: manteniendo el "aire" del pelo natural
Nunca apliques grasa ni jaboncillo a la zalea natural. Para limpiarla, usa un cepillo de púas metálicas finas (carda) y peina el pelo con suavidad para separar las fibras y eliminar el polvo. Esto mantiene el "acolchado" natural que protege tu asiento.
Mantenimiento de seguridad: aprovecha que limpias para revisar
Un guarnicionero no solo limpia, inspecciona. Revisa estos dos puntos críticos en cada sesión de cuidados de montura:
- Costuras de los latiguillos y acciones: Tira con fuerza de ellas. Si ves hilos sueltos o el cuero está "fino" en la zona de los agujeros, es hora de pasar por el taller para un cambio por seguridad.
- El metal: Si las hebillas o estribos presentan óxido, utiliza un limpiametales suave. Un estribo oxidado puede bloquear el sistema de seguridad en caso de caída.
Una rutina que ahorra años de vida a tu equipo
No esperes a que la silla esté gris para actuar. Una limpieza rápida tras cada monta y una nutrición profunda mensual mantendrán tu equipo como el primer día. En nuestra sección de productos de limpieza encontrarás todo lo necesario para que tu montura sea eterna.
Recuerda: cuidar tu montura es cuidar a tu caballo.
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